En un alarde de talante y tolerancia, a ZP se le ha ocurrido que con llamar discapacitado a los disminuidos ya están solucionadas todas sus penas.

Esto es una forma de parecer como que se hace algo pero sin hacer nada. Es más, el nuevo término de discapacitado es a todas luces mucho más discriminatorio. Disminuido alude a una cierta capacidad poseída en un grado menor a lo normal, pero discapacitado implica una falta de capacidad. No es lo mismo no llegar al 100% que ser incapaz. Pero bueno, seguro que a los votantes cencerriles del PSOE esta medida les basta y les permite dormir tranquilos pensando que el gobierno se encarga de sus discapacitados.