Desde aquí tomo mi apoyo a los transportistas. Su situación es verdaderamente complicada. El precio de venta por kilómetro recorrido sigue siendo el mismo que hace 5 años, mientras que la gasolina (un camionero con ruta internacional puede llegar a gastar 6.000 litros de gasóleo al mes!), los seguros, el aceite, los neumáticos, etc. no han dejado de subir. Tarde o temprano esto llevaría a una situación en que los transportistas pierden dinero por trabajar, y parece que ese escenario ya ha llegado.

Los transportistas tienen razón al pedir un gasóleo para profesionales, igual que los agricultores y los pescadores, pero eso no radicará el problema. El problema viene por la falta de regularización y por los propios transportistas que se hacen una competencia entre ellos mismos totalmente desleal. Siempre habrá un transportista que haga el trabajo por menos dinero que lo que sería “legal”, es decir, trabajando más horas de las legales o incluso aceptar un trabajo perdiendo dinero; siempre es mejor facturar poco en un día de trabajo aunque sea perdiendo dinero que no facturar nada.

Evidentemente si hay gente dispuesta a trabajar perdiendo dinero es un síntoma claro de que hay un exceso de oferta de transportistas y muchos tendrán que ir pensando en cambiar de trabajo.